domingo, 24 de junio de 2012

Frank Tipler y el dios del futuro


El Dios que propone Tipler se encuentra en el futuro. ¿Por qué no? Al universo le quedan al menos cien mil millones de años de existencia, lo cual nos muestra que la casi totalidad del espacio tiempo se encuentra en el porvenir. Es lógico pensar que allí puede estar ocurriendo cualquier cosa, y lo digo en presente porque según toda la física, desde Newton a la moderna teoría de las supercuerdas, no se puede distinguir entre pasado, presente y futuro.

El futuro es tan real como el presente (otro asunto es la dirección en que se mueve la flecha del tiempo, pero de ello hablaremos en otra ocasión), o dicho de otra manera, lo que ocurra en el futuro también sucede ahora. Además en una interpretación literal de las Sagradas Escrituras, los antiguos hebreos hablaban de un Dios futuro, y Cristo hablaba de un reino que vendrá.

Una realidad de futuro

Como señala el teólogo alemán Wolfhart Pannenberg: "Jesús anunció el Reino de Dios como una realidad perteneciente al futuro. Este será el reino del porvenir... en un sentido restringido pero importante, Dios no existe todavía. Puesto que su reinado y su existencia no pueden separarse el uno de la otra, el ser de Dios aún se halla en el proceso de llegar a ser".

Según la tradición real de la Biblia, cuando Dios habla a Moisés le dice: "Yo Seré el que Seré... El que Será me ha enviado a vosotros", y no, como se ha divulgado, "Yo Soy el que Soy" (En el texto original hebreo, la respuesta de Dios a través de la zarza ardiendo, fue "Ehyeh Asher Ehyeh" (Éxodo 3:14), siendo "Ehyeh" la conjugación futura del vocablo hebreo "haya", que significa "ser". El propio Maimónides en su Guía de Perplejos, utilizaba la traducción "Yo soy el que soy", a sabiendas de que era futuro, por razones teológicas, ya que consideraba que así Dios pronunciaba la necesaria existencia de sí mismo. Ese aspecto teológico es el que ha predominado en todas las traducciones posteriores y así es como ha llegado a nosotros).

Muchos teólogos y exegetas bíblicos (por ejemplo, Ernst Bloch o Hans Küng) están de acuerdo con esa traducción y consideran que el Dios de Moisés es un "Dios Final y Omega", un Dios que existe principalmente al final de los tiempos.

¿Pero se podrá mantener la vida hasta el fin de los tiempos?

La vida eterna

Tipler es firme partidario de la vida eterna, basándose en el postulado físico de que la muerte absoluta no es inevitable y de que el Universo es capaz de sostener la vida para siempre. Con sus operaciones matemáticas, demuestra que en realidad el Universo puede mantener la vida durante al menos otro trillón (1018) de años. En concreto, para sobrevivir la vida no sólo debe establecerse fuera de los límites terrestres, sino que debe englobar a todo el Universo.

Como señala Tipler, "la conclusión realmente fascinante extraída de la suposición de que la vida existirá eternamente es que, si efectivamente la vida opta por persistir siempre, deberá haber en este futuro (pero con dos significados matemáticos concretos, tanto en el presente como en el pasado) una Persona que sea omnipotente, omnisciente y omnipresente; que a la vez trascienda y sea inmanente al Universo físico del espacio, el tiempo y la materia".

El ser humano, un modelo de máquina

¿Y concretamente la vida humana? Desde luego, la vida inteligente no sobrevivirá tal como la conocemos. Tipler considera que para que pueda sobrevivir una forma de vida inteligente, deberá usar el caos que existe en las leyes físicas para obligar a que la evolución del Universo derive hacia un futuro muy concreto, escogido entre un futuro limitado de posibles futuros.

Para realizar cálculos a tan gran escala, Tipler ha trasladado los conceptos biológicos fundamentales a un formalismo físico. En ese sentido, un ser humano no sería mas que un modelo mejorado de máquina, el cerebro sería un sofisticado sistema de proceso de datos, y el alma un programa que funciona sobre un ordenador que llamamos cerebro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario